Conflictos de interés inesperados en el gobierno corporativo

Los conflictos de interés en las juntas, consejos o comités van más allá de ofrecer trabajo a un familiar o contratar a una compañía en la que tienes acciones para un proyecto, y algunos de los más peligrosos pueden pasar mucho tiempo desapercibidos. 

La autoridad y la credibilidad son dos de los atributos más importantes de los órganos de gobierno corporativo, y pocas cosas pueden debilitarlas tanto como incorporar (o mantener) a miembros con un conflicto de interés. 

El tema de los conflictos de interés es complicado porque se suele hablar solo de un par de tipos, aunque hay muchos temas que pueden influir en la toma de decisiones y provocar que uno o más miembros del consejo voten con los intereses incorrectos en la cabeza.  

Conflicto 1: Otros órganos de gobierno compitiendo por su atención

Aunque tener miembros que estén en las juntas, consejos o comités de varias compañías no competidoras puede ser positivo, hay un límite en lo que cada miembro ouede leer, aprender y analizar en una cantidad determinada de tiempo.

Si uno de tus miembros no puede dedicar el tiempo necesario a aprender lo que necesita de los asuntos de tu compañía porque están ocupados siguiendo los de las otras, sus decisiones no estarán tan informadas como deberían. 

Conflicto 2: El consejo como grupo de interés

A los miembros de las juntas, consejos y comités les gustan el prestigio y los beneficios financieros que vienen con se parte de ellos. Pero hay cosas que benefician a la compañía –como fusiones, reducción de costes o dejar de cotizar en la Bolsa– que son una amenaza para lo que tanto disfrutan. 

Este conflicto es particularmente difícil de manejar, porque puede afectar a todos los miembros a la vez, y es poco probable que se mantengan en línea entre ellos. 

Conflicto 3: Relaciones personales dentro de la compañía

Los miembros independientes de la compañía pueden ser amigos tras años de moverse en círculos cercanos, pueden estar agradecidos con un CEO que después se volvió presidente del Consejo, o llevar relaciones cercanas con personas en puestos senior de la compañía a quienes afectan las decisiones del órgano de gobierno. 

Esas relaciones pueden tener un efecto muy sutil sobre la toma de decisiones, y los propios miembros pueden no darse cuenta de la razón por la que votan por lo que votan. 

Estos tres tipos de conflicto de interés pueden ocurrir en diferentes niveles, y ser desde inofensivos hasta muy serios. Cualquiera que sea el caso, y sin importar lo que decidas hacer si reconoces algun en tus órganos de gobierno, lo importante es que te mantengas en alerta. Identificarlos es el primer paso para corregirlos.